La liposucción es un tipo popular de cirugía estética, con la cual se eliminan los depósitos indeseables de grasa en exceso para mejorar la apariencia corporal y pulir los contornos corporales irregulares o deformes. Algunas veces, este procedimiento se denomina contorneado corporal.

La liposucción puede servir para moldear las áreas por debajo del mentón, el cuello, los pómulos, la parte superior de los brazos, los senos, el abdomen, los glúteos, las caderas, los muslos, las rodillas, las pantorrillas y los tobillos.

Para esta cirugía, se utiliza una máquina de liposucción e instrumentos especiales llamados cánulas. El equipo quirúrgico prepara primero el área a ser operada y administra ya sea anestesia general o local. A través de una pequeña incisión en la piel, se introduce un tubo de succión con un punta afilada dentro de los depósitos de grasa y se hace un barrido a través del área donde va a extraerse la grasa. La grasa desprendida se “aspira” a través de un tubo de succión. Una bomba de aspiración o una jeringa de gran tamaño proporcionan la acción de succión. Posiblemente se necesiten varias punciones en la piel para tratar áreas extensas. El cirujano puede abordar las áreas a ser tratadas desde varias direcciones diferentes con el fin de lograr la mejor silueta.

Antes de la cirugía, usted tendrá una consulta inicial, que incluye una historia clínica, examen físico completo y una evaluación psicológica. Se puede necesitar una segunda consulta para darle tiempo a usted de pensar bien respecto a la cirugía.

Usted debe sentirse con confianza para hacer preguntas y sentirse satisfecho con las respuestas a dichas preguntas. Una persona bien informada es un mejor paciente. Usted debe comprender bien las preparaciones preoperatorias, el procedimiento de la liposucción y los cuidados posoperatorios. Entienda que la liposucción puede mejorar su apariencia y confianza en sí mismo, pero probablemente no le proporcionará un cuerpo ideal.

El área operada puede aparecer más grande que antes de la cirugía debido a la hinchazón. Usted debe usar una media, faja o vendaje elástico ceñido y apretado sobre el área tratada con el fin de reducir la hinchazón y el sangrado, y ayudar a encoger la piel para que se ajuste al nuevo contorno. Estas prendas se deben llevar puestas por el tiempo que el cirujano le haya dicho.

Usted probablemente tendrá hinchazón, hematomas, entumecimiento y dolor, pero esto se puede manejar con medicamentos. Los puntos de sutura se retiran en 5 a 10 días y se pueden prescribir antibióticos para prevenir la infección.
Usted puede experimentar sensaciones como entumecimiento u hormigueo, al igual que dolor, durante semanas después de la cirugía. Camine lo más pronto posible después de la cirugía para ayudar a prevenir la formación de coágulos sanguíneos en las piernas. Evite el ejercicio más fuerte aproximadamente durante un mes después de la operación.
Usted empezará a sentirse mejor después de más o menos una o dos semanas posteriores a la cirugía de liposucción y puede regresar al trabajo al cabo de unos pocos días después de la intervención. La hinchazón y los hematomas por lo general desaparecen al cabo de tres semanas; sin embargo, aún puede tener algo de hinchazón algunos meses después.
El médico vigilará su progreso a través de consultas de control. Si tiene alguna pregunta o problema entre las visitas al consultorio, llame al médico. Su nueva forma corporal empezará a notarse en el primer par de semanas; sin embargo, la mejoría no se hará más visible hasta aproximadamente 4 a 6 semanas después de la cirugía. Usted puede ayudar a mantener la nueva forma, haciendo ejercicio regularmente y consumiendo una alimentación saludable.






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